IMPORTANTE: RadioTaxiMercedes.com no es una emisora de radio taxi, no representa a ninguna entidad denominada “Radio Taxi Mercedes” y no está vinculada a Mercedes-Benz. Mercedes-Benz es una marca de terceros. La referencia “Mercedes” se utiliza de forma descriptiva para indicar la marca o gama de vehículo solicitada por el cliente.
RADIO TAXI MERCEDES☎ 91 174 52 96

UNA HISTORIA REAL · SANDRA Y CRISTIAN

De dos Mercedes y unos panfletos a recorrer España

Esta historia es real. No nació de un plan de empresa ni de una gran idea: nació trabajando, equivocándonos, aprendiendo y siguiendo adelante.

Por Christian Andrés Gómez Henao

Yo solo hacía mi trabajo

Me llamo Christian Andrés Gómez Henao. Empecé de taxista con tan solo 19 años y durante mucho tiempo tuve un perfil bastante bajo. Nunca me había salido de lo normal: hacía mi trabajo, mis horas y volvía a casa.

A los 21 años, después de mucho esfuerzo, conseguí entrar en una cooperativa de taxis. Trabajé muchísimo. El taxi siempre me ha tratado bien y gracias a este oficio he conseguido muchas cosas, pero entonces mi vida era bastante sencilla: hacía servicios de emisora y muchísimo trabajo de calle. No tenía clientes propios, ni una cartera, ni un teléfono lleno de contactos.

Un servicio que cambió muchas cosas

Un día apareció un chico al que aquí voy a llamar Tomy. Él ya tenía montada su forma de trabajar, su teléfono y sus reservas. Me ofreció un servicio que, para mí en aquel momento, era buenísimo. Intenté hacerlo lo mejor que sabía. Vio que había dado un servicio fuera de la media y después llegó otro. Y otro. Y muchos más.

Yo respondí como entendía que debía hacerlo: trabajando y siendo agradecido. Los clientes que atendía los fidelizaba para su emisora local. Yo no estaba pensando en montar nada por mi cuenta.

Sandra y yo

Sandra Tabero y yo ya llevábamos media vida juntos. Mientras yo pasaba muchas horas al volante, Sandra empezó a coger aquellos servicios, organizarlos y adjudicarlos a los taxistas que los realizaban.

Y ahí Sandra y yo empezamos a descubrir que aquello nos gustaba y que se nos daba bien sacar las reservas adelante.

Yo sentí que fue entonces cuando Tomy empezó a vernos de otra manera. Quizá vio que Sandra y yo éramos capaces de organizar sus reservas, buscar los coches y responder cuando había trabajo. No puedo saber lo que pensaba él; lo que sí puedo contar es cómo viví yo lo que vino después.

Empecé a pasar horas y horas parado en polígonos y aparcamientos de la zona sur. Yo pensaba que tenía el desvío de llamadas activo y que simplemente no había reservas. Esperaba y esperaba creyendo que el teléfono no sonaba porque no había trabajo.

Con el tiempo descubrimos que no era así. Yo lo viví como una forma de apartarme y hacerme creer que no había reservas. Fueron muchas horas muertas y mucho tiempo perdido.

Sandra, como tantas veces en esta historia, lo vio antes que yo.

Y un día me dijo: «Vamos a hacerlo por nuestra cuenta.»

Y ahí empezó de verdad nuestra historia.

Mercedes Vito de servicio junto al mar
Mercedes Vito de servicio junto al mar
Mercedes Vito en servicio en circuito
Mercedes Vito en servicio en circuito
Mercedes Vito en zona portuaria
Mercedes Vito en zona portuaria
Mercedes Vito de taxi en ruta
Mercedes Vito de taxi en ruta

Dos taxis y nuestro caballo de Troya

En aquel momento teníamos dos taxis y los dos eran Mercedes: un Clase E y una Vito.

Aquella Vito fue nuestro auténtico caballo de Troya. Era un taxi adaptado y había gente que lo despreciaba por ese simple hecho. Llegué a escuchar palabras para referirse a aquel vehículo y a sus pasajeros que prefiero no repetir.

Yo lo viví justo al revés.

Cada persona que ha subido a nuestro taxi nos ha ayudado a crecer y a intentar hacer las cosas cada día un poco mejor.

Cometí fallos entonces, los cometo ahora y seguramente seguiré cometiéndolos. La diferencia es que hoy tenemos más experiencia y mejores herramientas para trabajar y para seguir viajando.

Y con aquella Vito que algunos no querían hemos recorrido España entera, Portugal y hasta París. Para nosotros nunca fue una escombrera. Fue trabajo, kilómetros, clientes y una parte enorme de lo que somos hoy.

Mercedes Vito taxi de nuestra historia durante uno de nuestros viajes

La Vito que terminó formando parte de nuestra historia.

Cuando se cerró aquella puerta

También quiero contar la parte en la que yo me equivoqué. Cuando Sandra y yo decidimos empezar nuestro camino, yo seguía siendo socio de aquella cooperativa. Las cosas tuvieron consecuencias, asumí mi parte y aquella puerta terminó cerrándose.

Durante un momento pensé que me había quedado solo. Pero eso no era verdad.

Estaba Sandra.

Y ahí descubrí que mi mujer estaba todavía más loca que yo. Le pidió a su tío que nos imprimiera unos panfletos y empezamos de la manera más sencilla que se puede empezar:

puerta por puerta. Sandra y yo. Los dos solos.

Con los años entendí que cuando aquella puerta se cerró se abrieron mil ventanas. Algunas se abrieron solas. Y las que no se abrían, ahí estaba Sandrita con un mazo de los gordos dando porrazos.

Y entonces empezó a sonar nuestro teléfono

Al principio éramos Sandra y yo, dos taxis y unos panfletos. Poco a poco fueron llegando personas que decidieron remar con nosotros.

Fran, César, Isra, Marcelo, Goyo, Rubén... Todos acabamos detrás del mismo teléfono. Cada uno con su taxi, sus horas, sus problemas y su vida, pero cuando sonaba todos sabíamos lo que había que hacer.

Creo que nunca he escuchado sonar un teléfono como sonaba aquel al principio. Llegué hasta a soñar con él.

Y cuando digo que sonaba el teléfono no hablo simplemente de llamadas. Aquello era música para nuestros oídos.

Y cuando aquella música sonaba, bailábamos todos, aunque fuera descalzos.

Había días mejores y peores, servicios grandes y pequeños, pero todos estábamos detrás de lo mismo. Aquella música ya era nuestra.

Las personas que se quedan

En esta historia ha habido mucha gente que nos ha ayudado y por la que solo podemos sentir agradecimiento. También hubo personas que, después de aquello, ni siquiera se atrevían a levantar un teléfono. Cada uno sabe sus circunstancias y yo no necesito juzgar a nadie por ello.

Como en la vida de cualquiera, hemos tenido momentos buenos, muy buenos y también muy malos. Y es en los malos cuando descubres quién sigue remando.

Los que remaron entonces siguen aquí. Y aquí seguirán.

La puerta sigue abierta. Entra y sale quien quiera. Internet es libre.

Casi seis años después

Casi seis años después seguimos trabajando. Hoy tenemos más medios, más experiencia, más vehículos y herramientas que entonces ni imaginábamos. Pero Sandra y yo seguimos sabiendo lo que hay detrás de cada reserva porque seguimos viviendo este trabajo desde dentro.

Quiero dejar también una cosa muy clara: esta web no es una emisora de taxis ni representa a ninguna entidad ajena. Tampoco contamos esta historia para atacar a nadie. La contamos porque es nuestra y porque explica de dónde venimos.

Lo que podemos ofrecer es nuestro trabajo, nuestros servicios, nuestros vehículos y la experiencia que hemos ganado por el camino.

Tenemos coches blancos. Tenemos coches negros. Tenemos varios Mercedes.

Y sí, señor: siguen siendo Mercedes.

Pero cuando voy trabajando con un Toyota mi sonrisa es exactamente la misma.

La estrella no solo se lleva en el frontal del coche.

Muchas gracias por llegar hasta aquí.

Christian Gómez
GoTaxiMadrid

Una historia real, una empresa que sigue avanzando

Hoy contamos con mejores herramientas para gestionar nuestros servicios y seguir viajando. Parte de esa evolución es GoChofer, nuestro proyecto para organizar reservas y servicios de taxi y VTC con una gestión más directa.

Conocer GoChofer.com

¿Necesitas un vehículo?

La historia está aquí para quien quiera conocerla. Para trabajar seguimos haciendo lo mismo: atender una reserva y buscar el vehículo adecuado para cada servicio.

RESERVA DIRECTA

Origen, destino, fecha y hora

Calcula el recorrido, consulta el precio y elige el vehículo. Sin centralita ni emisora.

☎ 91 174 52 96WhatsApp